Los adhesivos podrían reemplazarse en un futuro por tatuajes en la piel efectuados con tecnología láser.
El uso de pegatinas para proporcionar información sobre un determinado alimento, en particular frutas y hortalizas, constituye un sistema generalizado en el ámbito del etiquetado alimentario.
Sin embargo, deben tenerse en cuenta ciertos aspectos para evitar que su uso perjudique el producto.
Por un lado, resultan poco higiénicas porque favorecen la la adhesión de otras sustancias durante el almacenamiento. Por otro lado, el riesgo de que se desprendan durante la manipulación es elevado, un hecho que implica que desaparezca la identificación sobre su origen u otras características.
Además, las etiquetas son fáciles de quitar y, por lo tanto, susceptibles de ser falseadas.
Como alternativa, especialistas del Servicio de Investigación Agrícola de Estados Unidos (ARS, en sus siglas inglesas) y de la Universidad de Florida proponen un tatuaje permanente realizado con un rayo láser que graba información en las células exteriores de la piel de la fruta e identifica cada pieza sin alterarla.
El tatuaje no se puede borrar, cambiar o distorsionar mediante la manipulación o el lavado con agua. Sólo se elimina cuando se pela la fruta o se corta el trozo tatuado, por lo que se garantiza su identificación en todo momento, desde la producción hasta el consumo. Dado que la información es inalterable, este sistema resulta mucho más fiable en exportaciones o importaciones de frutas que el tradicional etiquetado con pegatinas.
La marca está diseñada para facilitar su identificación en las líneas de cajas. Los investigadores destacan como ventaja añadida la celeridad con la que se realiza el grabado. Es un proceso más rápido que la colocación de pegatinas.
Efectos del tatuaje por láser:
En el estudio experimental, se ha utilizado un rayo láser de dióxido de carbono para etiquetar piezas de pomelo (”Citrus paradisi”).
Las frutas etiquetadas con láser fueron almacenadas durante cinco semanas a 10°C y dos humedades relativas diferentes (95% y 65%). En este periodo, las piezas no se deterioraron más que las frutas sin tatuaje, un factor que sugiere que las etiquetas por láser no facilitan la corrupción.
Los resultados del estudio demuestran que el etiquetado permanente por láser en la superficie de la piel de la fruta no aumenta la entrada de patógenos alimentarios o postcosecha.
Sin embargo, aunque los minúsculos agujeros grabados en la piel del pomelo se sellan con el dióxido de carbono, se recomienda una capa de cera para eliminar la pérdida de agua.
En la actualidad, también se realizan pruebas con tomates, aguacates y otros cítricos. Este proceso tecnológico de tatuaje de frutas por rayos láser requerirá la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) estadounidense antes de que se pueda usar.
Fuente:www.consumer.es