En las etiquetas personalizadas, el cliente puede elegir: Las medidas de la etiqueta, el layout y los colores de impresión, el material (papel o plástico para mayor duración), el adhesivo ( permanente, removible o especial), el soporte , el número de etiquetas al ancho y el acabado.
Las etiquetas personalizadas son un producto confeccionado cien por cien para adaptarse a las necesidades de cada cliente. Cuando estas etiquetas decoran un producto el consumidor valora una série de detalles ( calidad de impresión, colores, tipográfia, formas,…) que ayudan a posicionar el producto en el mercado y respecto a su competencia.